La música es genial. ¿Pero crearla? Eso puede ser intimidante. Implica mucha teoría y reglas, y aprender notas, acordes y armonías. Oddada es un acogedor espacio musical que se salta todo eso para que vayas directo a la parte divertida: crear tus propias melodías tranquilamente.
Por las vías del tren
Para crear una pista en Oddada, debes guiar un tren de juguete por diferentes escenas interactivas. Allí podrás construir las distintas capas de tu canción: ritmo, bajo, melodía y ese toque extra.
El juego te invita a experimentar: por ejemplo, puede que no quede claro cómo colocar un pájaro en una torre que emite sonidos cambie los sonidos, pero sin duda algo sucede. Y a ti te toca descubrir los matices, encontrar lo que te gusta y pasar a la siguiente parte de tu canción.
También fomenta el pensamiento espacial. Para descifrar ciertas escenas, tendrás que hacer una pausa y entender dónde va cada cosa para que se produzca un sonido.
Música para tus ojos
Oddada es una experiencia muy bien diseñada, con sonidos hápticos y visuales magníficos que resulta genuinamente alegre y relajante.
Los suaves tonos azules, rojos y verdes que combinan a la perfección; la variedad de instrumentos y estructuras que vas descubriendo a medida que avanzas; los chasquidos, golpecitos y sonidos que emiten los objetos al interactuar con ellos. Jugar con todo esto es verdaderamente gratificante.
El juego tiene una indudable inspiración retro: cada vez que completas una pista, ganas un casete virtual y un portacasetes de un diseño increíble para guardar tus creaciones. Los instrumentos y las máquinas del juego también rinden homenaje a los dispositivos clásicos de los 80 y 90. Todo esto convierte a Oddada en un éxito divertido y nostálgico al que regresamos una y otra vez.

